Pode ser fruto do trabalho, da necessidade de encaixar fragmentos subjetivamente. Pode ser um atrevimento flutuante entre o desrespeito e a confissão de uma grande ignorância. Pode ser o desejo de aproximar o longe. Pode ser, simplesmente, saudades do Sul.
Em todos os casos, Neruda.
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Inclinado en las tardes, tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
He aquí la soledad de donde estás ausente.
Llueve. El viento del mar caza errantes gaviotas.
El agua anda descalza por las calles mojadas.
De aquel árbol se quejan, como enfermos, las hojas.
Más allá de tus ojos arden los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giran en tu alma.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre
las estrellas del sur?
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.



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